Una batería es un sistema complejo compuesto por cuatro componentes principales: cátodo, ánodo, separador y electrolito. Un análisis exhaustivo de los materiales de la batería ayuda a los productores de baterías a seleccionar los componentes adecuados y evaluar las químicas de las baterías.

El análisis térmico, como el análisis termogravimétrico (TGA) y la calorimetría diferencial de barrido (DSC), ayuda a los científicos a determinar la estabilidad térmica, incluyendo el inicio de una reacción exotérmica y el calor de las reacciones para los materiales de la batería. El inicio y la cantidad de calor liberado durante una reacción exotérmica pueden ayudar a un ingeniero de baterías a diseñar sistemas de gestión térmica y realizar una evaluación de seguridad de los materiales del cátodo y del ánodo en diferentes estados de carga. El separador o los electrolitos de estado sólido son uno de los componentes más cruciales para garantizar la seguridad de la batería. Los analizadores mecánicos dinámicos (DMA) pueden medir propiedades mecánicas para asegurar la estabilidad mecánica térmica y prevenir un cortocircuito interno.

Battery Cell Diagram